Te vi por primera vez
y me quede obnubilada
por tus ojos, tu
mirada.
Tu sonrisa reflejaba
tu sentido corazón
la bondad de tu
interior.
Al sentirte cerca mío
mi latir era temido.
sonrojaba mis
sentidos.
Poco a poco sin
saberlo
ya te estaba
conociendo
y flechándome con
vos.
Te pensaba cada día,
eras parte de mi
vida,
en las noches te
percibía.
Era tan grande y
profundo
el amor que yo
sentía,
que al irte
desfallecía,
Las lágrimas me
surgían
al saber que nunca
más,
ya mi alma te encontraría.
Tu cuerpo se
desplazaba
hacia la dulce
morada,
el Señor lo
contemplaba.
Yo aquí desesperanzada
por la penosa
partida,
desangraba por la herida.
Cuando pensé que me moría,
Dios me desplegó sus
manos
y me arregló con la
vida.
María Guadalupe
Hubeñák
Buenos Aires.
Poema finalista en el concurso literario Letras Argentinas de Hoy 2015", De los cuatro Vientos. C.A.B.A.

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